La importancia del turismo como motor de la economía y modernización de Albania es indiscutible. La presencia del Primer Ministro Rama y la Ministra del sector, Kumbaro, en FITUR 2024 es una muestra evidente de la importancia que el gobierno albanés ve en este sector.
Nada más llegar de FITUR, los primeros días de febrero la propia ministra inauguró en Tirana, el ‘Salón de Turismo y Viajes Albania 2024’ cuyo lema se centra en el turismo sostenible con respecto a la naturaleza.
No es el tema de esta web valorar si las iniciativas del ejecutivo se van a traducir en algo positivo para la población de Albania, pero me llama la atención que, en sus declaraciones, las autoridades se centren en hablar del incremento de las cifras, que, hay que reconocer, que están siendo espectaculares, en vez de poner el foco principal en la calidad. En España sabemos de eso, de destinos masificados y de unos ingresos que no van a la par. Pero bueno, ya se sabe que nadie escarmienta en cabeza ajena.
En este contexto, no obstante, resulta especialmente gratificante el interés que las instituciones están poniendo en un ámbito menor en cuanto a cifras pero que, personalmente creemos, que puede ser determinante a la hora de construir un destino con una oferta diversa. Hablamos de los agroturismos.
“Estrategia Nacional para desarrollo del Agroturismo en Albania”
La propuesta se enfoca, además de en el aumento en el número de empresas de agroturismo certificadas, en que la oferta sea de mayor calidad.
El actual número de agroturismos certificados es 25, y 31 están en proceso de evaluación preliminar. El plan prevé llegar a los 100 agroturismos certificados en 2027.
En cuanto a la calidad, se entiende básica si se quiere llegar a una clientela internacional. Hay que recordar que Albania es un país pequeño y con una renta básica baja y por tanto, apuntar al público extranjero, parece lógico si, como se quiere, incrementar los ingresos a la par que el número de establecimientos.
Para incrementar la calidad hace falta, creemos, una estrategia global, que mejore algunas de las deficiencias estructurales de Albania como país, que afectan no sólo al ámbito turístico. Infraestructuras y Residuos se nos antojan básicas.
Además, para este ámbito concreto, tal y como contempla el propio plan, el establecer estándares mínimos en el sector de alimentos y hotelería, debe hacerse con el Ministerio de Salud y el de Turismo.
Otro punto en el que se centra el Plan es el de la digitalización, factor que creemos imprescindible en los tiempos en los que vivimos. El plan contempla como de importancia estratégica la promoción de la oferta que puedan realizar los propios usuarios y para ello, el poder compartir en vivo la experiencia se antoja clave. En este punto hay que recordar que Albania es un país extraordinariamente montañoso y que, muy frecuentemente, la oferta se encuentra en sitios aislados y que limitan las comunicaciones.
Por último, se establece como objetivo fijar la población al territorio, clave en una etapa en la que Albania está perdiendo población inexorablemente debido a la inmigración de los sectores más jóvenes de la población.