El Monasterio de Ardenica
Este monasterio ortodoxo, que se encuentra en el distrito de Fier, a 104 kilómetros desde Tirana, está situado entre Durres y Vlore, en plena naturaleza y es una excursión perfecta en cualquier época del año.
En verano se puede completar con una visita a la ciudad de Durrës o las playas de Vlorë y en invierno con la fortaleza de Bashtove.
El monasterio de Ardenica ha sido un importante centro histórico y cultural de la iglesia ortodoxa desde siempre y vale la pena la visita solo por ver los frescos de su iglesia principal.
El monasterio se cerró al público y a las tareas clericales en 1969 cuando el régimen comunista declaró a Albania un estado ateo. Los edificios y sus alrededores permanecieron en estado de deterioro hasta 1988, cuando se llevó a cabo una reconstrucción parcial con fines turísticos.
Posteriormente el monasterio fue declarado monumento cultural y se le devolvió a la iglesia ortodoxa, que retomó su posesión en 1992 tras la caída del régimen comunista en Albania.
Actualmente es plenamente funcional y se están restaurando los distintos edificios poco a poco, agua potable, sistemas eléctricos e hidráulicos para calefacción y cañerías.
Un dato curioso es que el monasterio se salvó de la destrucción masiva de edificios religiosos de 1967 (cuando la campaña atea en la República Popular de Albania estaba en pleno apogeo), porque el Obispo Ireneos se dedicó a convencer, a quienes venían a destruirla, que no solo era edificio religioso sino historia de Albania, pues en mayo de 1451 nada menos que su héroe nacional Jorge Kastrioti “Skanderbeg” contraía matrimonio en el monasterio con con Andronika Arianiti y de este modo lo salvó de la destrucción, eso sí, lo convirtieron en un cuartel militar, lo que ocasiono innumerables daños, pero lo salvó.
Se puede acceder a todo el complejo y tener una visión de conjunto, pero solo se puede visitar por dentro la iglesia, el vigilante que te abre la puerta al escuchar el motor del coche te acompaña durante la visita y te contesta gustoso cualquier pregunta que tengas. La entrada es gratuita, pero las propinas son bienvenidas.
El complejo del monasterio está compuesto por el edificio de alojamientos, la capilla de la Trinidad que estaba allí ya antes del monasterio, establos, un molino de aceite, un granero y la iglesia principal.
La iglesia principal de estilo bizantino está en el centro del recinto, el conjunto lo forman una torre campanario de 24 m, una galería abierta hecha en parte con materiales procedentes del emplazamiento de Apolonia y la iglesia que está dedicada a la Natividad de la Virgen Theotokos (Madre de Dios) que celebra su festividad el 8 de septiembre y muchos fieles vienen aquí ese día desde toda Albania
La iglesia esta restaurada por completo, tiene techo de madera y tres naves delimitadas por dos hileras de columnas de madera. El iconostasio que separa el santuario, está esculpido y ricamente decorado con elementos polícromos y dorados. Esta joya conserva aún los iconos ,el mobiliario, y el púlpito, pero destaca por encima de todo, los importantes frescos realizados por Kostadin y Athanas Zografi. Los frescos incluyen representaciones del Antiguo y nuevo Testamento, Vida de los Santos, Liturgia etc. Destaca entre ellos uno que tiene por primera vez una leyenda escrita en albanes. En el nártex se encuentra el fresco del Juicio final.
La fortaleza de Basthove
Podemos completar la experiencia con una visita al cercano castillo de Bashtova.
Basthova es una fortaleza cuadrangular medieval junto al rio shkumbin y está propuesta para su inclusión en la lista de sitios del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Del interior no queda nada, pero los muros del perímetro estaban asombrosamente bien conservados y acaba de ser rehabilitada por la UNOPS y la Unión Europea dentro del proyecto EU4Culture realizado las labores necesarias para asentarla y asegurarla.
Cuenta con muros de 9 metros de altura y tres entradas, que estaban situadas en los muros norte, oeste y este. En el norte y el este se levantan torres redondas de 12 metros de altura cada una.
Fue una de nuestras primeras salidas al llegar a vivir a Albania y con lluvia y todo ya nos encantó. Aun no estaba rehabilitada cuando la vimos por primera vez así.
Para completar el día te recomiendo ir a la playa de Basthove que está solo 4 kms. de aquí, el restaurante Buona Vila, es de los pocos que está abierto en invierno, es de pescado fresco y a veces regalan postre y raki, una costumbre albanesa que es muy de agradecer.