Ciudad museo de Gjirokastra

El siempre presente reloj del castillo de Gjirokastra ( y yo 😊)
El siempre presente reloj del castillo de Gjirokastra ( y yo 😊)

Se trata de una ciudad imperdible en tu viaje a Albania. Llamada la ciudad museo o la ciudad de piedra, constituye, junto con Berat el tándem de ciudades albanesas incluidas en la lista del patrimonio de la humanidad por la Unesco.

La ciudad está situada en el valle del río Drinos, un río corto que nace en la vecina Grecia y que desemboca en el río Vjosa, que nos acompaña durante parte del camino desde Tirana. No confundir el Drinos con el Drin, el río más largo de Albania y que discurre por el norte.

Habitada desde antiguo, la configuración actual de su casco histórico viene marcada por su castillo y por su pasado otomano, que tiene en las casas-torre o “kullas” y en su bazar, sus más representativas manifestaciones.

El castillo y el bazar constituyen las dos visitas fundamentales si realizas una visita corta, pero, si dispones de más tiempo, en este post encontrarás todo lo que deberías visitar en esta preciosa ciudad. Antes de entrar en materia, quizás te interese conocer algunos datos prácticos.

Cómo llegar a Gjirokaster

A esta ciudad puedes llegar en autobús desde los principales puntos de Albania e incluso desde la frontera griega, concretamente desde el paso fronterizo de Kakavije. Así tienes conexiones, con suficientes frecuencias como para que se adapte a tu horario, desde:

  • Tirana (por Tepelene, Kavaje y Durres)
  • Berat (por Fier)
  • Korce (por Permet)
  • Saranda
  • Kakavije (con destino final en Tirana)

Adjuntamos enlace a información ampliada: Encuentra aquí tu autobús a Gjirokastra.

Vista del río Vjosa
Río Vjosa

Nosotros realizaremos el viaje en nuestro coche, recorriendo en el tramo final de nuestro viaje desde Tirana, el precioso valle del río Vjosa y pasaremos cerca de la ciudad de Tepelene.

El viaje desde la capital es de unos 230 kilómetros en los que se emplean algo más de 3 horas. Como siempre, paciencia y precaución.

Si vienes desde Saranda, disfrutarás de una carretera nueva, con tramos de gran belleza paisajística, y emplearás en torno a 1 hora en llegar a esta localidad.

 

Dónde alojarse

Hotel kalemi 2
Habitación doble en el hotel Kalemi 2
HOTEL GJIROKASTRA
Habitación doble hotel Gjirokastra

En nuestras visitas a Gjirokastër nos hemos alojado en un par de hoteles. Las fotos de arriba, son respectivamente, el Kalemi 2, donde hablan español, y el Hotel Gjirokastra. Ambos están muy bien situados y aunque los dos están suficientemente bien, os recomendamos el Kalemi 2. Ambos cuentan con parking y en sus tarifas incluyen un buen desayuno, teniendo en cuenta que es algo que no es frecuente aún en Albania.

 

Dónde comer

Como en el caso del alojamiento, hemos repetido algún restaurante porque se han convertido ya en nuestros favoritos. Dejo el enlace de sus ubicaciones en Google maps y así puedes ver fotos y reseñas.

Gjirokastra  tiene un centro muy pequeño, te recomiendo siempre reservar antes de ir.

El primero de ellos es Edua, donde se disfruta de una excelente muestra de la gastronomía albanesa, como el Tave Kosi, el cordero al horno, su estupenda sopa de calabaza, etc. No te pierdas el postre. Lo único que no nos gustó fue el vino de la casa, pero siempre te puedes pedir un Montemeca de la cantina Nurelari o algunos de los de Çobo. Aquí está el  enlace a su ubicación.

Vojsava restaurant, un pequeño restaurante de gestión familiar y excelentemente atendido. Con comida tradicional, en la que no falta el tave kosi, las qofte o la Musaka. Nos gustó su vino de la casa y el raki que nos ofrecieron al terminar la cena.

Kashah, un modesto restaurante en el que, además de alguna muestra de gastronomía  local, puedes tomar una buena pizza.

Kerculla es, probablemente, el restaurante más exclusivo de Gjirokastra. Está situado en el punto más alto de la ciudad, – te recomiendo ir en coche o taxi, porque el punto más alto de la ciudad es ¡realmente alto! – Cordero, pescado, buena carne, un éxito garantizado.

 

Qué ver en Gjirokastra

Vista aérea de Gjirokastra

Como hemos adelantado, a Gjirokastra se la conoce como la ciudad museo y está estructurada en torno a la antigua ciudadela del siglo XIII, el castillo de Argjiro. De época posterior, es el dibujo de la ciudad, con su bazar. En este punto hay que recordar que la presencia otomana en Albania data de finales del siglo XIV. Posteriores, aunque también del período de presencia otomana -hasta 1912-, son las características casas-torre de los Balcanes que se conservan en la ciudad y que se pueden datar desde el siglo XVII hasta el siglo XIX.

Los puntos más interesantes de un recorrido por Gjirokastra son:

En el casco histórico, el castillo, con su museo de armamento, el Bazar, las casas-torre (entre las que destacan la casa de Kadaré, convertida en casa-museo, la casa de Hoxha, convertida en museo etnográfico y, además, las casas Zekate, Skenduli, Fico o Angonate, por citar algunas), la mezquita, la plaza Topulli y sus diversas esculturas y monumentos, el hamán y las siete fuentes y la iglesia ortodoxa de Saint Sotir.

El Castillo

Vista aérea del castillo de Gjirokastra
Castillo de Gjirokastra

Desde el castillo de Gjirokastra, uno de los más interesantes y de mayor tamaño de los Balcanes, se domina la ciudad y el valle del río Drinos. La ciudad se derrama a los pies de la colina sobre la que se empezó a construir la actual fortaleza allá por el siglo XII por iniciativa de los ricos terratenientes locales que buscaban una mayor protección.

La leyenda de Argjiro.

Se dice que el castillo está ligado a la leyenda de la princesa Argjiro, hermana del gobernante Gjin Zenebishi albanes en los tiempos en que el castillo fue tomado por los invasores otomanos en el siglo XV.

Al parecer, la valiente Argjiro, para evitar ser apresada por los soldados otomanos tomó a su bebé y corrió hasta el extremo más oriental del castillo y desde sus murallas saltó. La leyenda afirma que su hijo sobrevivió y que en el punto donde cayó la princesa comenzó a brotar leche para amamantar al bebe.

Lo que no es leyenda es que los otomanos tomaron el castillo en 1419 y posteriormente lo reconstruyeron y ampliaron ocupando toda la cima de la colina de la mano de Ali Pasha Tepelene a principios del siglo XIX.

Dentro del castillo destacan:

          Museo Nacional de Armamento

Tras la presencia otomana, parte del castillo fue usado como prisión y actualmente, en dónde, en la época comunista, eran encarcelados los disidentes políticos, se encuentra un museo militar.

Hay que decir que el uso del castillo como prisión no es idea del régimen de Hoxha, ya que se construyó por los italianos y por iniciativa del rey Zog en 1932 y durante la Segunda Guerra Mundial fue usada por italianos y alemanes.

El Museo, cuya entrada -200 lekes- permite el acceso tanto a este museo como al museo de la ciudad y a la antigua prisión, ambos en el mismo lugar, contiene armas del período que va desde la independencia de Albania (del imperio Otomano) en 1912, hasta el final de la Segunda Guerra Mundial.

No somos muy fans de este tipo de museo, por lo que no lo hemos visitado y no podemos daros nuestra opinión.

          Qué ver en el Castillo.

Además de los citados museos, situados al final del gran corredor que se abre a la izquierda de la entrada y en el que podemos contemplar cañones del siglo pasado y diversas estatuas de grandilocuente y heroico estilo soviético, podemos ver algunas de las dependencias del castillo, como los hornos de pan o, las caballerizas del patio exterior.

En este patio llama la atención un avión norteamericano sobre cuyo origen existen diversas teorías.

           El avión del castillo

Una teoría apunta a que el avión enemigo, un Lockheed T-33, fue derribado por un MiG-15 – un avión de origen ruso- de las fuerzas albanesas en 1957, en plena Guerra Fría . Según otra versión, se trataría de un avión espía estadounidense que se vio obligado a aterrizar en el aeropuerto de Rinas tras sufrir problemas mecánicos y desviar el rumbo. El caso es que fue traído al castillo en los años 70.

Si seguimos nuestro paseo hacia el oeste, encontramos un gran espacio con un escenario en el que se desarrolla un famoso festival de folclore nacional en verano. Durante su celebración no es raro ver en primera fila al Primer Ministro Rama, autoridades nacionales y locales y a integrantes del cuerpo diplomático acreditado en el país.

Castillo de Gjirokastra

Junto al escenario se encuentra la Torre del Reloj, visible desde buena parte de la ciudad vieja y encaramada en un poderoso bastión sobre una de las entradas de la fortaleza.

Antes de salir del castillo por la misma puerta por la que se entra, conviene explorar la zona oeste, donde se puede ver, en un pequeño patio interior, un santuario bektahshi que alberga un mausoleo con un par de tumbas, las de los “Baba” (padres) Sulltan y Kapllan.

El bazar

La casa mas famosa del bazar de Gjirokastra
Bazar de Gjirokastra

El cruce de las cinco calles que confluyen en el centro del bazar es posiblemente una de las imágenes más icónicas, no solo de Gjirokastra, sino de toda Albania. Aquí te las enseño. 

El antiguo bazar otomano fue construido originalmente en el siglo XVII pero un incendio lo destruyó, fue reconstruido en el siglo XIX. En él destaca la mezquita de Gjirokastër, construida en 1751.

La mezquita antigua

Mezquita antigua de Gjirokastra
La mezquita

Como hemos adelantado la antigua mezquita se encuentra en el bazar de Gjirokastra. Se trata de la única mezquita que se salvó de la destrucción de monumentos religiosos en época comunista.

Como curiosidad, señalar que en este período en que Albania fue declarado oficialmente un estado ateo -el único en la historia-,  y la mezquita se salvo porque se utilizó como sala de entrenamiento para acróbatas de circo, que utilizaban los altos techos abovedados para colgar sus trapecios.

La mezquita consta de varios edificios, el más grande de los cuales, al que accedemos desde un segundo pórtico situado sobre el anterior, se dedica a la oración y tiene entradas separadas para hombres y mujeres.

El edificio de forma octogonal en el lado oeste se utiliza para el ritual de lavado de manos y pies antes de que los fieles entren. Cuenta, además, con un minarete con 99 escalones – en alusión a los 99 nombres de Dios- Según la costumbre religiosa, las mujeres rezan separadas de los hombres y tienen su propia entrada.

El edificio adyacente, al que se puede acceder por la calle superior, es una antiguo tekke Bektashi de dos pisos, del año 1727 y que hoy se usa como madraza.

Museo de la polifonía

La mezquita es un edificio que se adapta perfectamente a la orografía del terreno. Para ello se eleva sobre un pórtico en el que hoy podemos encontrar un café y el museo de la polifonía.

Este museo se construyó  dentro de las instalaciones del café restaurante «Te Kube», y fue concebido por la artista y compositora Edit Pulaj. La iniciativa tiene el objetivo de difundir el valor de este bien declarado patrimonio inmaterial por la UNESCO.

Café museo de la polifonía
Café museo de la polifonía

El obelisco

Este monumento, que celebra la lengua albanesa, no se encuentra, como he leído por ahí, en el pico más alto de la ciudad, sino  en una plataforma algo elevada sobre el bazar y a poca distancia del mismo. 

 

Como curiosidad, todas las fuentes indican que está construido cerca de donde se levantó en 1895, la primera escuela en lengua albanesa de Gjirokastra (recordad que la primera escuela albanesa se construyó en Korçe). El valor simbólico nacionalista de la conmemoración reside en que Albania todavía estaba bajo dominio otomano y los turcos habían prohibido la educación en albanés.

Obelisco

Las casas torre

Estas casas, junto al omnipresente castillo y al bazar constituyen lo más significativo de la ciudad.

Se dice que en Gjirokastra todavía persisten, según la fuente que consultes, de 500 a 600 casas torre.

Algunas de ellas están abandonadas a su suerte, en ruinas, otras conservan, con la necesaria reforma, un uso privado, otras se han convertido en alojamientos turísticos, algunas se han habilitado para usos cívicos o para museos, algunas en buen estado, permanecen cerradas,  sin uso y algunas, las menos, están abiertas para la visita.

Las más relevantes son, según los usos, las siguientes:

  1. Uso hotelero:

– Boutique Hotel Musée, situado en la parte alta de la ciudad es un edificio de la década de 1860, con sus elementos arquitectónicos otomanos tradicionales cuidadosamente conservados. Cuenta con una de las habitaciones más singular que se puede reservar en Gjirokastra.

– Stone rooms 1850, una auténtica casa tradicional otomana de 1850 renovada que cuenta con una bonita habitación triple de estilo tradicional.

– Old Bazar 1790, al igual que las anteriores, una casa tradicional, pero con la singularidad de haber pertenecido, según parece, y a juzgar por la decoración de la casa, a una familia judía, la familia Xhenet. En cualquier caso responde a la estructura tradicional de casa-torre defensiva de dos alas. La Deluxe King Suite es la joya de la corona.

– Emblematic House es una preciosa casa visible desde casi cualquier parte de la ciudad. Conserva la estructura interior y en su interior existen dos modernos apartamentos. Uno de ellos tiene una estupenda terraza en lo que en su tiempo era parte del salón de verano de la casa.

– Kalemi 2. Esta casa conserva la fachada original y la mencionamos pese a la profunda reforma interior que la acondicionó como hotel por ser uno de los alojamientos en los que hemos pernoctado en nuestras visitas a la ciudad.

 

2. Usos cívicos o museos:

La casa Babameto.

Esta casa, situada cerca del Bazar, tiene un uso mixto, como albergue y centro cultural, de hecho coexiste una indicación de hostel con un cartel que lo identifica como Centro para el Patrimonio y la Cultura, aunque la última vez que visitamos la ciudad estaba cerrada y nos dio la sensación de estar en desuso.

Se trata, en realidad de dos casas, construidas por dos hermanos en diferentes fechas, aunque cercanas, 1885 y 1887, con interiores distintos, según los gustos de los hermanos.

En este momento de finales del siglo XIX las casas evolucionan y aunque conservan el aspecto exterior y las técnicas y materiales tradicionales, los interiores se adaptan a un modelo de familia menos numerosa y con mayor independencia personal.

La casa de Kadaré

La casa de Kadaré, que al parecer fue construida a partir de 1799, fue clasificada como Monumento cultural en 1991. De la casa original nos quedan sus volúmenes arquitectónicos gracias a la rehabilitación que emprendieron la UNESCO y el Ministerio de Cultura albanés. De los interiores originales según nos cuentan no se conserva prácticamente nada.

 

No pudimos visitar el museo por encontrarse cerrado cuando llegamos a él.

 

Si conoces la obra de Ismail Kadaré, por cierto Premio Príncipe de Asturias de las letras en 2009,  y sobre todo si has leido “Cronica de Piedra”, es visita obligada.

La casa del Dictador: Hoxha

La casa en la que en 1908 nació el dictador fue destruida por un incendio y fue reconstruida en 1966. No se reconstruyó siguiendo el modelo original, sino como un modelo prototípico de la arquitectura de las casas de la ciudad.

 

Su primer uso tras la restauración fue el de Museo Antifascista.

 

En 1991 se trajeron aquí las exposiciones del anterior museo etnográfico, que estaba ubicado en la casa Skenduli. El edificio tiene cuatro plantas, todas ellas abiertas al público.

 

Actualmente el interés de la visita, más que en la casa en si, reside en su colección, expuesta como si formaran parte del ajuar cotidiano de la vivienda.

 

 

Casas adaptadas para la visita.

 

Las casas más interesantes para realizar una visita son la Casa Skenduli y la Casa Zekate y recomendamos visitarlas en este orden. El motivo es que en la Casa Skenduli te recibe el dueño y te acompaña en la visita explicándote las singularidades de esta preciosa casa.

 

En la casa Zekate te dejan deambular a tus anchas por la casa y con el conocimiento adquirido sobre las casas típicas en la visita a Skenduli la disfrutas mejor.

Casa Skenduli

gjirokastra Casa Skenduli
Casa Skenduli
Casa Skenduli

Esta casa, datada oficialmente en 1823, es, probablemente, el mejor modelo de la casa torre de dos alas típica de Gjirokastra.

 

La datación de esta casa, según el cartel informativo que hay en la misma es 1700, siendo objeto de una restauración en 1891.

 

Una casa muy bien conservada, que no ha sufrido daños por los terremotos, gracias,  fundamentalmente a la técnica constructiva de la misma. Según cuenta el propietario se insertaban de manera regular en los muros vigas transversales de castaño que proporcionaban mayor flexibilidad a la estructura y así lograban mayor tolerancia a los movimientos sísmicos.

 

Los gruesos muros (de 1 metro de ancho), las estrechas ranuras de piedra para armas de fuego a lo largo de las puertas y los cerrojos de madera reforzados dispersos por la casa, atestiguan el carácter defensivo de la casa, típico de muchas casas torre gjirokastritas.

 

En los paneles informativos se indica que tenía 9 chimeneas (a más chimeneas, más riqueza), 6 baños, 12 habitaciones, 44 puertas, 64 ventanas y 4 háman (baño turco).

 

Hay dos entradas principales en el frente de la vivienda, la primera en la parte superior de la escalera que lleva al primer piso era para las personas y la puerta inferior para los animales de carga.

 

Esta casa está organizada en tres niveles, como la mayoría de las de la ciudad. La planta baja utilizada para las actividades comerciales de la familia; la primera utilizada principalmente en invierno; y la segunda, con su salón abierto, utilizada en verano.

 

Un elemento importante de estas casas era la cisterna, que en el caso de esta casa es enorme, con una capacidad de 144 m3 o 144.000 litros, que recogía el agua de lluvia canalizada desde los tejados.

 

La primera planta que como ya hemos dicho era usada fundamentalmente durante el invierno, por ser más cálida que la superior es donde se ubicaba y se ubica la cocina.

 

En el piso superior, el usado en verano, encontramos las habitaciones más llamativas de la casa y entre ellas destaca el Gran Salón, la habitación más grandiosa y ornamentada de la casa. Contiene 16 ventanas y se utilizaba para recibir a visitantes importantes. Una parte de la sala se eleva sobre el resto del piso como lugar de descanso para los invitados más distinguidos.

 

Las casas de Gjirokastra no tenían espacios separados para hombres y mujeres. Toda la familia vivía junta. Se utilizaban salas separadas únicamente durante las ceremonias y por eso, en este segundo piso encontramos también una sala para las mujeres.

 

Cuando la familia era grande y diferentes parejas con sus familias vivían juntas, cada familia tenía su propia habitación («oda»), que se llamaba con el nombre de la esposa.

Casa Zekate

Esta es una de las casas más bellas y mejor conservadas de Gjirokastra. Pertenecía a Beqir Zeko, administrador general de Ali Pasha. Fue construido en 1811-1812. Su ubicación en la zona más alta de la ciudad proporciona magníficas vistas del valle y del río.

 

Tiene una estructura muy similar a la casa Skendul, con un marcado carácter defensivo y su gran salón es todavía más llamativo. Visita imprescindible.

La casa Fico

La casa Fico es una de las casas más llamativas de la ciudad debido a su fachada coloreada de amarillo. Fue construida más tarde que las otras dos casas que hemos descrito, exactamente en 1902. Como singularidad, la buhardilla de la casa es uno de los elementos más singulares. Está situado en el centro de la casa, en la última planta.

 

Otro elemento diferenciador del resto de casas es el puente de piedra exterior que une esta casa con la casa contigua, que pertenece a otros familiares.

 

Por desgracia, no está abierta al público

Otras casas relevantes

 

 

Por citar alguna de ellas, mencionamos aquí la casa Angonate y la casa Jaho-Babaramo. Puedes ampliar la información sobre estas casas y alguna más en la siguiente entrada.

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